miércoles, 27 de agosto de 2014

HUMALA VALE UN VOTO 
Por: Heriberto Chullo
Ana Jara, Presidenta del Consejo de Ministros, obtuvo, por fin, el voto de confianza. En realidad, "la confianza" se la otorgó la Presidenta del Congreso, Ana María Solórzano, amiga y correligionaria, quien dirimió legalmente un empate entre 54 SÍ y 54 NO (con 9 abstenciones).
Es decir, políticamente Ana Jara tiene la confianza del único voto que la salvó de salir del Congreso con los pies por delante. Ni siquiera se puede hablar de una victoria pírrica. Es una derrota política sin atenuantes para el gobierno, después de tres votaciones, innumerables reuniones, cabildeos y sabe Dios cuántas prebendas para alcanzar una mayoría que nunca llegó. Y eso, en política, se llama falta de legitimidad.
Jara, por supuesto, no es culpable de nada. Solo fue un peón que se creía reina. Los reyes desnudos están en Palacio, cada vez más solitarios y con más frío en las espaldas.