PERSPECTIVAS
Un año para fortalecer la educación
Pilar Marín Bravo Periodista
Uno de los aspectos importantes de la decisión del Poder Ejecutivo de declarar 2015 como Año de la Diversificación Productiva y del Fortalecimiento de la Educación demuestra que la educación es una prioridad para la actual gestión.
Uno de los aspectos importantes de la decisión del Poder Ejecutivo de declarar 2015 como Año de la Diversificación Productiva y del Fortalecimiento de la Educación demuestra que la educación es una prioridad para la actual gestión.
Si bien se han desarrollado esfuerzos para elevar la calidad de la educación, como la multiplicación de los Colegios de Alto Rendimiento en diferentes regiones del país, todavía falta mucho por hacer para superar las brechas en educación.
En el argumento del Decreto Supremo Nº 077-2014-PCM se señala que esta declaración oficial establece el compromiso del Gobierno “en aras de un crecimiento sostenido con inclusión social, contribuyendo a la formación de una sociedad en la que se afirme nuestra identidad nacional”.
Al referirse específicamente a la educación, el documento señala que “es importante el aprendizaje y la enseñanza que se adquiere a lo largo de nuestra vida, debido a que contribuye a la formación integral de las personas, el desarrollo de la familia y de la comunidad en general”.
Esta visión muestra una voluntad política de reconocer y apoyar a la educación, no solo como el motor del desarrollo productivo del país, sino como una herramienta que prioriza la formación integral de las personas, tal como lo han demostrado otros países con experiencias exitosas.
El programa Beca 18, por ejemplo, es una muestra de que invertir en educación no solo le cambia la vida a mucha gente de escasos recursos, sino que también se contribuye con el desarrollo nacional.
Al permitir el acceso a educación superior de calidad a nuestros jóvenes estamos asegurando recursos humanos competitivos para incorporarlos al aparato productivo. Estos jóvenes no solo son capacitados en las mejores universidades e institutos tecnológicos del país, sino también en el extranjero, y a nivel de pregrado y posgrado.
El caso de los Colegios de Alto Rendimiento es otro ejemplo de promoción efectiva de una educación de calidad. Al crear COAR en otras regiones del país se descentraliza la atención prioritaria de una educación con altos estándares de calidad internacional.
Pero también hace falta elevar los niveles de comprensión lectora y de habilidades matemáticas en la educación primaria y secundaria, impulsar el desarrollo de capacidades para la investigación y reproducir las experiencias de innovación pedagógica en las escuelas.
Al promover este tipo de medidas, de la mano de otros esfuerzos, como la permanente capacitación y actualización docente, estamos contribuyendo a hacer de la educación el instrumento que necesita el país para un desarrollo con identidad e inclusión social.